Ligamentos y esguinces
Esguince del pulgar
¿Qué es un esguince ?
Un esguince es la lesión de uno o diversos ligamentos, sin desplazamiento de la articulación (luxación). La lesión puede ser un simple estiramiento (esguince Grado I), la rotura parcial de unas fibras ligamentosas (esguince Grado II) o la rotura completa (esguince Grado III).
Los ligamentos unen un hueso a otro para formar una articulación. Constan de varios haces y son poco extensibles.
En el momento de un traumatismo (golpe, movimiento inverso), la articulación puede adoptar una posición impropia, lo que provoca una lesión dolorosa.
El esguince de grado I se llama también “esguince benigno”.
¿Qué es un esguince del pulgar?
Un esguince de pulgar es la lesión del ligamento de la articulación metacarpo-falángica del pulgar: el ligamento lateral ulnar (=lateral interno).
Durante la práctica de ciertos deportes (balonmano, voleibol, esquí o surf), esta lesión puede producirse tras un golpe que impone al pulgar un movimiento hacia el exterior de la mano. La postura del pulgar se ve forzada más allá de la distancia natural máxima que existe entre el pulgar y la mano ; el ligamento se estira y se crea el esguince.
Se habla también de “Pulgar del esquiador”.
¡Cuidado! A veces, un esguince de pulgar conlleva una fractura en la base de la primera falange.
La solución ortopédica
La solución ortopédica tiene como objetivo la disminución del dolor (antálgia) y la cicatrización del ligamento. Según la gravedad del esguince, se utiliza desde el vendaje funcional hasta las ortesis de inmovilización: termomoldeadas a medida y ortesis de serie de muñeca y pulgar o de pulgar.
El pulgar adopta una posición parecida a la posición funcional que permite conservar un uso casi normal de la mano afectada.
Es importante aceptar que el pulgar esté inmovilizado durante un periodo, ya que el mayor riesgo es la inestabilidad crónica que provoca la pérdida de la eficacia de la pinza “pulgar-índice”.
El tratamiento ortopédico puede intervenir en el ámbito de un tratamiento médico prescrito por su médico. Ante cualquier duda, pida consejos a su médico, su farmacéutico o su ortopedista.