Flebología
La insuficiencia venosa
¿Cómo funciona la circulación sanguínea?
El corazón propulsa la sangre cargada de oxígeno y de nutrientes hacia los órganos gracias a las arterias. Los intercambios gaseosos y metabólicos se efectúan mediante las redes capilares en los órganos y los músculos. Las venas llevan la sangre empobrecida en oxígeno y cargada de productos metabólicos hacia el corazón. El retorno de la sangre hacia el corazón es posible gracias a:
-los movimientos respiratorios (aspiración por movimientos del diafragma)
-la contracción de los músculos en las piernas
-y al masaje de la bóveda plantar cuando se da un paso
-las válvulas en las venas (compuertas orientadas de abajo hacia arriba)
¿Qué es la insuficiencia venosa?
La insuficiencia venosa agrupa varias patologías, según las venas afectadas: las venas superficiales que drenan el 10 por ciento de la sangre o las venas profundas que drenan el 90 por ciento de la sangre.
La patología más corriente es la insuficiencia venosa superficial que se traduce casi siempre por varices. La mayoría de las veces, se dice que las varices son primitivas ya que son hereditarias.
La pared de las venas superficiales padece alteraciones enzimáticas. Pierde su tonicidad y las válvulas se separan. El flujo sanguíneo ya no se efectúa desde abajo hacia arriba sino que se inversa. La sangre se estanca y las venas superficiales se dilatan. Las varices aparecen a veces acompañadas de numerosos síntomas funcionales: “piernas cansadas”, calambres, hormigueos, impaciencias nocturnas y distintos dolores en las piernas. Las piernas pueden presentar una hinchazón en el tobillo (y en la pantorrilla). Se trata del edema.
Al cabo de unos años de evolución y en ausencia de tratamiento de la varices, pueden aparecer complicaciones: eczema, dermatitis ocre, hipo dermitis, úlcera, flebitis,...
La inactividad física, la postura de pie prolongada, el pisoteo, el calor son otros tantos factores que empeoran la herencia varicosa. Además, en las mujeres, se añaden los embarazos y los tratamientos hormonales (píldora y menopausia).
La insuficiencia venosa profunda es, por su parte, más rara. Puede ser primitiva a causa de la ausencia de válvulas desde el nacimiento o secundaria a una flebitis.
Las flebitis (o trombosis venosas profundas) aparecen tras la formación de un coágulo de sangre que obstruye una vena profunda. El mayor riesgo es la embolia pulmonar por desprendimiento de microscópicos fragmentos del coágulo los que van emigrar hacia los pulmones. La herencia desempeña también un papel importante ya que se encuentra familias de flebíticos. Efectivamente, existe una anomalía a nivel de la coagulación de la sangre. Por otro lado, las flebitis surgen a menudo durante una estancia prolongada en la cama.
La solución ortopédica
La solución ortopédica para la insuficiencia venosa es la contención médica que completa todos los tratamientos flebológicos propuestos por los médicos para tratar las causas, los signos funcionales y las complicaciones.
La contención médica se hace con pantys, medias largas, calcetines elásticos. Estas ortesis elásticas ejercen una presión decreciente en el miembro inferior. Permiten hacer volver la sangre hacia el corazón porque la presión es más fuerte en el tobillo que a nivel de la pantorrilla o del muslo. Se puede decir que los pantys, las medias largas o los calcetines de compresión devuelven a las válvulas su papel de” anti-retorno”.
Existen varios grados de compresión desde la clase I hasta la clase III en modelo estándar. La clase IV está hecha a medida para casos muy peculiares de linfoedema.
Es importante aceptar llevar los pantys, las medias largas o los calcetines prescritos porque los signos funcionales (dolores, piernas hinchadas) resultarán aliviados, el desarrollo de la insuficiencia venosa retrasada y las complicaciones limitadas.
La contención médica puede también actuar mediante vendas elásticas o no elásticas en casos peculiares (úlceras, flebitis y prevención de flebitis…).
En todos los casos, un tratamiento queda obligatorio.
El tratamiento ortopédico puede intervenir en el ámbito de un tratamiento médico prescrito por su médico. Ante cualquier duda, pida consejos a su médico, su farmacéutico o su ortopedista.